Cada informe de Bioy Research sigue un método trazable: fuentes primarias, contraste entre datos, niveles de confianza explícitos y una fecha de corte clara. Esta página explica cómo pasamos de información dispersa a una recomendación accionable.
Cada informe parte de fuentes primarias y oficiales: organismos estadísticos, registros mercantiles públicos, asociaciones sectoriales, informes regulatorios y datos de las propias empresas. Priorizamos el dato de origen sobre el dato de segunda mano.
Ninguna cifra relevante se publica a partir de una sola fuente. Cruzamos al menos dos o tres orígenes independientes y, cuando discrepan, lo indicamos en lugar de elegir la cifra más conveniente. La coherencia entre fuentes es nuestro filtro de calidad.
Cada dato cuantitativo lleva un nivel de confianza: alta cuando procede de fuente primaria o corroborada; media cuando viene de consultora, prensa sectorial o estimación razonable; baja cuando es un supuesto operativo. Nunca presentamos una estimación como si fuera un dato auditado.
El sector está lleno de informes con cifras de mercado contradictorias e infladas. Nuestro compromiso es el contrario: cuando un dato no existe de forma auditada, lo decimos con claridad. Preferimos un «no hay cifra pública fiable» honesto a un número inventado con dos decimales.
Donde aporta valor, construimos datos propios: recuentos verificados, mapas competitivos marca por marca con información de registros públicos, y densidades calculadas por nosotros. Documentamos el método de cada cálculo para que sea reproducible.
Cada informe indica su periodo de datos y su fecha de edición. Los mercados cambian; por eso datamos todo y publicamos ediciones actualizadas en lugar de dejar correr cifras viejas sin avisar.
Cada informe incluye un anexo de fuentes con su uso y nivel de confianza. Nuestro objetivo es que cualquier afirmación pueda rastrearse hasta su origen. La transparencia es, para una firma independiente, la forma más sólida de autoridad.